Historia: "Te quiero amor, gracias por todo"
El día que te conocí fui la chica más feliz del mundo, acabábamos de terminar el curso y estaba con mis mejores amigas celebrándolo en un parque.
Estábamos hablando de lo típico, de chicos, que si una se a liado con el feo de clase y la otra con no se quién... Nos reíamos por tonterías, siempre nos reíamos por tonterías.
Entonces te vi, llevabas una camiseta corta verde con unas letras y unos pantalones vaqueros que te quedaban genial. Te miré y no pude evitar sonreír, eras muy guapo y tu me respondiste con una sonrisa preciosa que nunca podré olvidar.
A partir de ese momento bajaba todos los días a ese mismo parque, a la misma hora y todos los días te veía y me sonreías. No me atrevía ha hablarte, sentía algo fuerte por dentro, pero tenía miedo.
Un día me armé de valor y te hablé.
- Hola - te dije
- Hola - respondiste sonriendo
- Te veo todos los días por este parque, ¿vives por aquí?
- No... en realidad vivo muy lejos, pero desde que te vi el primer día he estado pasando todos los días para verte. ¿Crees en los flechazos? Yo si, porque sufrí uno cuando te vi por primera vez. Eres preciosa mi niña, preciosa, más bonita que todas las chicas que e visto nunca. No se tu nombre ni nada de ti pero se que te quiero.
Y sin pensarlo más me besó, tenía dieciséis años y ese era mi primer beso. Podéis pensar: "que tarde yo di mi primer beso a los trece" Pues mis niños/as, nunca es tarde para el amor. Bueno sigamos con la historia.
Después de ese día no te volví a ver, estaba triste, sentía que algo se había roto.
Estuve un año buscándote, al final me rendí, nunca te encontraría.
Cuando cumplí los veinte años había estado con muchos chicos más pero ninguno era como tú. Un día te vi por la calle, no estaba segura de que fueras tú pero me lancé.
- Hola - te dije, tú me miraste extrañado, estabas mucho más guapo que antes
- Quien... espera... ¿eres tú? ¿La... chica del parque?
- Si, soy yo
- Yo... lo siento, me escapé de casa, no soportaba a mi padre y cuando por fin e tenido el valor de volver... Te he estado buscando preciosa
- Yo a ti... Bueno da igual, ahora estas aquí y eso es lo que importa.
Y ahora estoy aquí, sentada en el comedor de la casa que hemos conseguido comprar gracias a nuestro esfuerzo. Te veo como juegas con nuestros niños y pienso en el día que te hablé por primera vez, el día más feliz de mi vida. Te quiero amor, te quiero, gracias por todo.
Estábamos hablando de lo típico, de chicos, que si una se a liado con el feo de clase y la otra con no se quién... Nos reíamos por tonterías, siempre nos reíamos por tonterías.
Entonces te vi, llevabas una camiseta corta verde con unas letras y unos pantalones vaqueros que te quedaban genial. Te miré y no pude evitar sonreír, eras muy guapo y tu me respondiste con una sonrisa preciosa que nunca podré olvidar.
A partir de ese momento bajaba todos los días a ese mismo parque, a la misma hora y todos los días te veía y me sonreías. No me atrevía ha hablarte, sentía algo fuerte por dentro, pero tenía miedo.
Un día me armé de valor y te hablé.
- Hola - te dije
- Hola - respondiste sonriendo
- Te veo todos los días por este parque, ¿vives por aquí?
- No... en realidad vivo muy lejos, pero desde que te vi el primer día he estado pasando todos los días para verte. ¿Crees en los flechazos? Yo si, porque sufrí uno cuando te vi por primera vez. Eres preciosa mi niña, preciosa, más bonita que todas las chicas que e visto nunca. No se tu nombre ni nada de ti pero se que te quiero.
Y sin pensarlo más me besó, tenía dieciséis años y ese era mi primer beso. Podéis pensar: "que tarde yo di mi primer beso a los trece" Pues mis niños/as, nunca es tarde para el amor. Bueno sigamos con la historia.
Después de ese día no te volví a ver, estaba triste, sentía que algo se había roto.
Estuve un año buscándote, al final me rendí, nunca te encontraría.
Cuando cumplí los veinte años había estado con muchos chicos más pero ninguno era como tú. Un día te vi por la calle, no estaba segura de que fueras tú pero me lancé.
- Hola - te dije, tú me miraste extrañado, estabas mucho más guapo que antes
- Quien... espera... ¿eres tú? ¿La... chica del parque?
- Si, soy yo
- Yo... lo siento, me escapé de casa, no soportaba a mi padre y cuando por fin e tenido el valor de volver... Te he estado buscando preciosa
- Yo a ti... Bueno da igual, ahora estas aquí y eso es lo que importa.
Y ahora estoy aquí, sentada en el comedor de la casa que hemos conseguido comprar gracias a nuestro esfuerzo. Te veo como juegas con nuestros niños y pienso en el día que te hablé por primera vez, el día más feliz de mi vida. Te quiero amor, te quiero, gracias por todo.
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