Texto: "Las mariposas de mi estómago revolotean furiosas"
No se que me pasa, no entiendo nada. Últimamente siento que las cosas están cambiando, que no soy la misma. Que quizás son tus recuerdos los que me matan por dentro aunque sé que no debería amarte a ti, si no a él, a la persona que de verdad me ama y me apoya.
Pero, joder, no se que me pasa, no puedo dejar de amarte, no puedo olvidarte. Siento que me he enamorado de ti, lo siento cuando pasas por mi lado y, aunque ni me dirijas la palabra, cada vez que te acercas siento como las mariposas de mi estómago revolotean furiosas.
Intento luchar contra ello, intento no amarte, intento olvidarte, pero no puedo, sobre todo teniendo en cuenta que llevo enamorada de ti durante años y tu nunca te diste cuenta.
Y ahora que le conocí a él, que conocí a alguien que de verdad me ama, tus recuerdos no me dejan amarle lo suficiente. No puedo amarle como he llegado a amarte a ti, no puedo luchar contra eso. Te odio por ello, te odio por hacerme sentir esto, te odio por hacer que no pueda ser feliz con la persona con la que debería de serlo, pero a la vez te amo, amo tu sonrisa, tus tonterías, la forma en la que te pones nervioso aunque no quieres que nadie se de cuenta pero yo lo noto, llevo tanto tiempo observándote que sin que te des cuenta se cada uno de los gestos que haces. Tengo gravado en mi mente el sonido de tu risa y créeme, es precioso. Tengo tu voz grave y melodiosa sonando en mi cabeza mientras escribo este texto.
No se que pensarías de mí si supieras todo esto, si supieras que este texto va dirigido a ti y no a otra persona, si lo supieras todo. Ni siquiera sé que piensas de mi ahora mismo, seguro que piensas que soy una borde, o que incluso puedes caerme mal, pero no sabes ni la mitad, no sabes lo que llevo sintiendo por ti desde hace tiempo, no sabes que yo me fijé en ti cuando nadie más lo hizo.
Y lo que ahora me molesta es que yo me fijé en ti cuando nadie más lo hacía, me fijé en lo que eras, en tu personalidad y dejé de lado tu físico. Y ahora que has mejorado, que ya no eres aquel niño gordito, ahora que tus abdominales están marcados por el gimnasio, ahora es cuando todas se empiezan a fijar en ti, cuando yo soy la que te ha amado desde siempre.
Y créeme cuando te digo que quiero olvidarte pero no puedo, cada día te veo y vuelves a despertar todo esto en mí y quizás esa es la razón por la que no puedo amar a quien de verdad me ama si no que me estanco enamorada de alguien que nunca me va a corresponder.
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